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22 de diciembre de 2017

LECTURA POLÍTICA

Noé Mondragón Norato

El reparto del poder en el Frente
Los jaloneos se agudizaron. Porque al final de cuentas, es el reparto del poder lo que está en juego. Sin embargo, el Frente Ciudadano por México (PAN-PRD-MC) amenaza con ceder la mayoría de los espacios al PRD, un partido que cuenta con más estructura electoral. Y por consiguiente, la cuota para el MC sería simbólica en Acapulco; mientras, al PAN le cederían la zona norte, considerado un territorio con cierta presencia albiazul. Pero hay algunos puntos que es preciso desglosar.
LA NEGOCIACIÓN DEL FRENTE.- Desde donde se le vea, los liderazgos locales del MC y del PAN, le tienen que ceder la cancha al PRD. Por elocuentes razones. Se lee así: 1.- En Acapulco, el distrito federal nueve parece asignado en la negociación, al MC. El cuatro estaría destinado para el PRD. En este contexto, se entiende que la alcaldía del puerto ya quedó descartada para el partido del empresario y ex edil de Acapulco, Luis Walton Aburto. Por simples valores entendidos: a través del diputado local del MC, Ricardo Mejía Berdeja, el actual edil perredista de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre, fue objeto de ataques políticos sistemáticos en el Congreso local. Y por esa razón, la estructura electoral sembrada por Evodio, no podía operar para favorecer como eventual candidato a la alcaldía porteña, a quien siempre se asumió como su adversario político declarado. Ahí fue donde el MC se quedó con los dedos en la puerta. 2.- En Taxco, la presencia panista es fuerte. Quizá por esa razón, el Frente Ciudadano decidiera incluso, otorgar a ese partido el distrito federal 2. Esa percepción podría fortalecerse, si el PRI decide ceder lareelección al actual edil, Omar Jalil Flores Majul, una hechura política del grupo Figueroa, y quien no ha hecho bien las cosas en ese municipio. Además, arrastra con el homicidio inconcluso y no investigado, del periodista Francisco Beltrán Pacheco. Omar Jalil intenta incluso, dejar como heredera en esa alcaldía, a su esposa Lili Campos. Y él, meterse a la pelea por diputación local o federal. Un poder a cuatro manos. Qué tal. 3.- En Chilpancingo, el PAN quiso ganar ventaja. Por eso, decidió adelantarse al “destapar” al polémico dirigente transportista Servando de Jesús Salgado Guzmán, como su carta fuerte por la alcaldía. Se entiende que el propio Frente Ciudadano, le dio luz verde para que así lo hiciera. Y ahí se abren al menos, dos escenarios. El primero, estaría ligado a la eventual “renuncia” para ir por segunda vez a la competencia electoral, por parte del ex aspirante perredista a la alcaldía capitalina, Antonio Gaspar Beltrán –quien se plegó primero a la tribu Grupo Guerrero (GG), y luego a  Nueva Mayoría (NM)-; el segundo, a la incipiente medición en el sentido de que el PRD estaría imposibilitado para alzarse con el triunfoante la eventualidad de confrontar a un aspirante tricolor fuerte. Como la diputada federal Beatriz Vélez Núñez. O el también legislador local, Ricardo Moreno Arcos. Y ante dicho escenario de desastre, le estaría cediendo al PAN por adelantado, dicha posición. Significaría en el fondo, una forma de negociar políticamente la capital del Estado, no solo a favor del PRI, sino del propio gobernador Héctor Astudillo Flores, quien está interesado en no perder en la elección de julio de 2018, un territorio donde su partido no ha sido derrotado jamás, por la presidencia municipal. Y si el Frente Ciudadano, se está mostrando generoso políticamente en ese sentido, entonces resulta altamente probable que la alcaldía de Acapulco siga en poder del PRD. Y si no, al tiempo.

HOJEADAS DE PÁGINAS…Toda una lección de lucha congruente y de entrega, dieron en el 40 Congreso general ordinario del STAUAG, los integrantes de la planilla opositora Fradis, no solo ante la imposición de Ofelio Martínez Llanes, como secretario general de ese sindicato –quien fue a la reelección sin oposición alguna-, sino ante la apatía y complicidades del propio dirigente con la rectoría, para resolver las demandas más sentidas de los trabajadores académicos universitarios. Ofelio no tendrá una gestión tersa, sino muy cuestionada. Y de manera permanente.